lunes, 18 de agosto de 2008

El Orgullo Gay


Esa noche estábamos felices, llevábamos 3 meses juntos desde que Fernado en su bar, tuvo el acierto de invitar a que nuestras miradas se cruzaran. Tres meses en que tus brazos me rodearon en ese bar que era nuestro refugio y nuestro paraíso, tres meses de sueños, tres meses de visitar tu guarnición y salir radiante, tres meses de contemplar el atardecer de Bogotá desde tu ventana en la oficina, tres meses de arreglarte el uniforme antes de despedirnos. Bailamos muy juntos, sin separar las miradas, sintiendo la tibieza de nuestra respiración ponerse al ritmo de nuestro pecho. Salimos a la calle, gélida, gris y oscura en donde no eramos mas que dos extraños o en el mejor de los casos un par de conocidos que caminan rumbo al paradero. sin embargo era imposible ocultar la felicidad que me daba brincos en el pecho y la sonrisa blanca, pareja y cómplice que me brindabas a cada instante.
Nos paramos en la avenida, tu con tu uniforme, tus insignias, tus botas caña alta lustradas y tu gorra altiva que te hacia ver el hombre mas elegante del mundo. Yo con mi pantalón planchado con la rayita, mi camisa, mi saco de lana, mi morral a la espalda y mi peinado de niño juicioso. Cuando detienes el colectivo y te dirijo como siempre esa mirada de "Nos vemos mañana amor" y tu te acercas y enfrente de todos me das un apasionado beso en la boca que terminas con un TE AMO, para luego retirarte de la calzada y dejar que el vehículo emprenda su marcha... Yo me quedo dentro, sin palabras, sintiendo como agujas las miradas de todos, cambiando de colores entre un pálido pergamino y un rojo escarlata. A duras penas logro entregar las monedas del pasaje, tomo asiento y se me sube una idea a la cabeza Grrrr como pudiste hacerme eso delante de todo el mundo!!! Por que diablos se tiene que enterar todo el bus que soy marica! Luego, unos minutos después, como un bálsamo me doy cuenta de otra cosa. Tu estabas de servicio, en uniforme de nuestras "adoradas" Fuerzas Militares y a cinco minutos de tu oficina en una zona que estaba a tu cargo. Tú tenías mas que perder que yo, un muchachito de 24 años que solo vería a esa bola de pelmazos media hora hasta llegar a casa. En ese momento entendí que eso del orgullo gay no consistía solo en salir a brincar epilépticamente detrás de una carroza una vez al año, significaba mostrar dignidad y hasta altivez al decirle al mundo que dos hombres se aman.
p.d. Cuando Carlos Alberto y yo estábamos juntos era el año de 1995. Las leyes colombianas no eran tan gay friendly como ahora y la Corte Constitucional aún no fallaba la ilegalidad de las normas discriminatorias hacia personas gay en Fuerzas Militares y de Policía... pero eso a EL, no le importó. Si alguna vez llegare esto a sus ojos le llegará con un abrazo y un beso de eterna gratitud.

6 comentarios:

Akira dijo...

Que bonito.... eso si es tener pantalones....

Monchis dijo...

Hola Quike,

Las manifestaciones de afecto mas contundentes a veces llegan en los momentos y de las personas que uno menos espera,

Saludos,

Milo Gasa dijo...

Lo mejor es que estabas tan, tan elevado del suelo que nisiquiera opousiste resistencia, ni por el, ni por ti. Qué bonito.

Un abrazote.

EL JOKER dijo...

Huy compadre...

La sacaste del parque...

Espetacular! (si, sin c)

Anonimomer dijo...

Y si, realmente es eso, lo de la fiesta es solo una formalidad, como todos los dias "especiales", ¿o acaso uno solo quiere a su madre o padre en el dia de la madre (o del padre, segun corresponda)? ¿solo en el dia del amigo debes decirle a tu amigo que lo quieres mucho? NO, todos los dias son especiales, y por eso, tenemos que mantener la frente en alto todos los dias...
Para haberse arriesgado tanto, se ve que te quiere un monton...
Gracias por visitar mi blog, el tuyo esta muy lindo e interesante.
Un abrazo desde Catamarca - Argentina

Miguelo

juan k dijo...

Me encanta, gracias por el link, me insopira para seguir contando las historias en el ejercito
abrazos

Y si al final del camino la vida no te encuentra triunfante, que por lo menos te encuentre luchando!