
Hoy ando nostalgico, no se cual es la razón pero vino a mi memoria el rostro de Sergio Pardo, el era mas alto que yo, tenía ojos y cabello negros, era delgado, sonreía con facilidad y sus manos me parecian las mas suaves que había tocado en mi vida. Yo tenía diez y él me llevaba tal vez un año y medio. Yo había llegado al barrio hacia poco, mis padres se habían separado un año antes y vivimos con mis abuelos durante el periodo de transición pero ellos sabiamente compraron una casita en tierra caliente y como consecuencia debimos irnos para nuestro apartamento.
Sergio fue el primer niño que me saludo, era... diferente, le gustaban los carros y el futbol pero no era ordinario, no decia groserias a cada momento, no apostaba a quien lanzaba el escupitajo mas lejos o quien hacia el eructo mas sonoro. Vivía con sus padres en el cuarto piso del edificio contiguo al mio, nos la pasabamos todo el día, en mi apartamento o mayoritariamente en el de él ya que era mas comodo, además el tenía un Atari nuevecito!!! Pero por alguna razón siempre terminabamos arrunchados tomando el sol uno sobre el pecho del otro, abrazados. No había poder humano que me sacara de esa casa, mi madre no decía nada porque estaba trabajando y la mamá de Sergio me apreciaba porque no era "un gamín como el resto de niños de este barrio".
Casi daba gracias a Dios porque el divorcio de mis padres me había llevado a conocer a este niño que hacía que el corazón me latiera con mas fuerza, que causaba una sensación de desasosiego cuando no lo veía y que era capaz de hacerme olvidar de todo con solo pasar su brazo sobre mi pecho. El me sonreia, le gustaba acariciarme mientras el solecito de la tarde nos acariciaba a ambos.
Una mañana de sabado me levanté a las 7:30 (si siempre he sido ñoño para madrugar) y vi desde mi ventana del cuarto piso, un camión de mudanzas, los auxiliares iban y venían con cajas, muebles, colchones y demás cosas que son usuales en esas faenas. Cuando cerraron el camión tres personas hacían el cortejo final, Sergio y sus papás. El solo volteó a mirar, se despidió de mi con la mano y se subió al Renault 6 blanco para nunca volver.
Duré dos dias llorando a mares, no sabía que estaba sintiendo, no entendía porque me daba tan duro que él se fuera hasta que muy en el fondo entendí que era el primer niño que había entrado en mi corazón.
Sergio fue el primer niño que me saludo, era... diferente, le gustaban los carros y el futbol pero no era ordinario, no decia groserias a cada momento, no apostaba a quien lanzaba el escupitajo mas lejos o quien hacia el eructo mas sonoro. Vivía con sus padres en el cuarto piso del edificio contiguo al mio, nos la pasabamos todo el día, en mi apartamento o mayoritariamente en el de él ya que era mas comodo, además el tenía un Atari nuevecito!!! Pero por alguna razón siempre terminabamos arrunchados tomando el sol uno sobre el pecho del otro, abrazados. No había poder humano que me sacara de esa casa, mi madre no decía nada porque estaba trabajando y la mamá de Sergio me apreciaba porque no era "un gamín como el resto de niños de este barrio".
Casi daba gracias a Dios porque el divorcio de mis padres me había llevado a conocer a este niño que hacía que el corazón me latiera con mas fuerza, que causaba una sensación de desasosiego cuando no lo veía y que era capaz de hacerme olvidar de todo con solo pasar su brazo sobre mi pecho. El me sonreia, le gustaba acariciarme mientras el solecito de la tarde nos acariciaba a ambos.
Una mañana de sabado me levanté a las 7:30 (si siempre he sido ñoño para madrugar) y vi desde mi ventana del cuarto piso, un camión de mudanzas, los auxiliares iban y venían con cajas, muebles, colchones y demás cosas que son usuales en esas faenas. Cuando cerraron el camión tres personas hacían el cortejo final, Sergio y sus papás. El solo volteó a mirar, se despidió de mi con la mano y se subió al Renault 6 blanco para nunca volver.
Duré dos dias llorando a mares, no sabía que estaba sintiendo, no entendía porque me daba tan duro que él se fuera hasta que muy en el fondo entendí que era el primer niño que había entrado en mi corazón.
12 comentarios:
Que historia mas linda y triste..... lo confieso, se me aguaron los ojos!!!!
Saludos
Hola Niño,
Que tierno.....esas historias de lo que pudo haber sido y nunca fué, nos acompañan por el resto de nuestros días.
Yo por eso prefiero cargar el peso de mis culpas que el remordimiento de las oportunidades perdidas.
Un abrazo,
Hola…
Después de esta larga ausencia he podido regresar llamémosle el retorno del Jako.
Me encanto este pequeño relato, se ve que eres una persona muy especial y sobre todo que tienes buenos sentimientos.
Ojala se te pase la depre cuando quieras hablar solo es que me digas soy experto en depresiones constantes jajajaj
Me paso lo mismo que a Akira ... senti la lagrima furtiva en el rabillo del ojo ...
Y como decis en mi blog, "Lo importante no son las personas que pasan por el corazón, porque a la larga son muchos, sino las personas que se quedan ..."
Un abrazo de respuesta al fuerte y esponjoso saludo del gato de angora
Me pareció ver un lindo gatito!
Un lindo gatito que ha escrito esta historia con el corazón y nos puso los ojitos húmedos a much@s. Te felicito por tan linda historia y por tanta sensibilidad. Que buen corazón tenés.
Abrazos mágicos
tu historia, es hermosa!! imagino como te sentiste!
ojala ya no estes más nostalgico.
Llega el punto en el que hay que dejarlos ir a todos... a mi nisiquiera me dieron la oportunidad de despedirme.
porque las historias buenas siempre terminan asi?????
bueno pero queda en su memoria quike y lo hara renacer cada vez que se sienta fragil y esos recuerdos le daran fuerza
saludos
Señor Minino, mi historia se quedó en pañales, me tocó su relato, yo, que sé lo que es eso, comparto con ese niño de diez años el dolor de una despedida, de un primer amor, correspondido aunque no, inocente, la tristeza de la partida, las ganas de una conclusión.
Después le contaré si hubo encuentro o no...
Pridamo
Admiro tanto tu forma de escribir. Qué bonito relato... se me vienen muchas imágenes en la cabeza y no se me borra. Muy sincero, con mucho tacto y sobre todo mucho de ti mismo. No sé si felicitarte por tu forma de escribir o por la experiencia.
que historia tan hermosa
superchimbo el final
pero al menos tuviste una primera vez bonita
miprimera vez fue con un vecinito
estuvimos desde los 13 hasta los 17 años con escarceos
pero nunca me besó
me decía que los que se besaban eran maricos
y nunca nunca nunca tuvo un gesto bonito conmigo
solo era sexo
de principiantes, pero sexo
ni siquiera dejaba que lo tocara con mi mano... en fin
tu historia es más hermosa
ES muy bonita tu historia!! la mía si fue algo feo me enamore de un tipo igual de peor de extraño a mi, tenían muchos miedos, pensé que por fin había llegado esa persona, siempre le decía que yo siempre estaba desnudo ante el, todos mis pensamientos fluían y el chico tímido que soy no lo era, me sentía genial la verdad, pero un día me dejo, desapareció y desde hace mas de un año no lo veo, ni se de el
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