lunes, 11 de mayo de 2009

SOLIDARIDAD!!!

Deseo hacer pública mi mas sentida protesta por las amenazas enviadas al Señor Carlos Serrano, director de www.radiodiversia.com emisora LGBT que viene emitiendo con éxito en Bogotá desde hace poco mas de un año.
La emisora ha venido siendo objeto de una serie de amenazas que inicialmente aparecieron en el chat y en los correos; posteriormente se dio el robo de equipos en donde se hallaba información del staff y ahora se recibió una amenaza para que el Sr. Serrano abandone el país a mas tardar el miercoles 13 de Mayo o se atentará contra su vida y contra la sede de la emisora por medio de una bomba, según reza el "comunicado" de un grupo que se hace llamar La Organización.
Paralelamente, en el chat de la emisora han continuado las amenazas al Sr. Serrano a nombre de un Movimiento Anti Gay colombiano http://www.freewebs.com/magcolombia/
Soy plenamente consciente de que la posición política del Sr Serrano y sus expresiones públicas sobre algunos miembros del gobierno colombiano han sido poco felices y en algunas ocasiones abiertamente fuertes pero esto no justifica de ninguna manera las amenazas recibidas. Por lo tanto invito a manifestarse en contra de este hecho que a mi manera de ver es otro mas en la creciente lista de crimenes de odio que parece recorrer nuestro país.
Agradezco a los otros bloggers que se han solidarizado con esta causa e invito a otros a sumarse, a HACER VERDAD ESO DE SER UN ORGULLO.
"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada". Martin Niemöller / Bertolt Bretch

sábado, 2 de mayo de 2009

1996 - 2

Dos semanas de esperarnos en la puerta del salón, de vernos al almuerzo para comer juntos, de cruzar nuestras miradas en cualquier hueco en el horario, de escribir papeles y dejarlos en los cuadernos del otro, de suspirar sin motivo aparente, de escuchar a nuestros compañeros de clase diciendo "Hey men! que le pasa? usted esta raro hace dias." Dos semanas de esperar hasta la noche para tomar el mismo bus, de caminatas interminables por la 45, la 26 y la 30... en fin, dos semanas de sentir que el corazón no cabia en el pecho y de aguantar el deseo reprimido de darte un beso. Pero, no pude mas.

Era el 15 de mayo, casi el final de la tarde; vagamos sin rumbo por Teusaquillo, no podía evitar tus ojos brillantes y tu risa amplia. Durante todo el camino, esperé el momento. Miles de veces inicié una conversación y miles no supe el rumbo para dirigirla, sentía la garganta seca, las manos me temblaban, se me quebraba la voz. Dios cuanta ansiedad! ¿Cómo es que puedo tener tanta felicidad en el pecho y no morirme por ella? ¿Cómo es que su sola presencia hace que mis dias sean mas azules y mis noches estrelladas? ¿Cómo es que sus palabras o simplemente su susurro hagan que le encuentre sentido a este caos de mundo en el que vivimos? ¿Por qué el roce de sus dedos es tan tibio y su acariciar con la mirada tan suave? ¿Por qué siento que te conozco desde siempre y que este instante no es mas que un reencuentro?

Fueron segundos, fueron instantes. Temí que el momento no fuese perfecto, que no quisieras, que huyeras, que ... simplemente disfrutabas de mi compañía. No, no podía ser posible, no podía estar equivocado, no podía ser tan ciego para no verte, para no sentirte, para no serte ... pero para mi felicidad, esa tarde a las 5, bajo un árbol de sauce me dijiste que si.

jueves, 16 de abril de 2009

Por fin!!!



El amor y el sacrificio de un padre que mereció su justa recompensa.

lunes, 13 de abril de 2009

Rinconcito de Poesía


RITORNELO
"Esta rosa fue testigo"
de ése, que si amor no fue,
ninguno otro amor sería.
Esta rosa fue testigo
de cuando te diste mía!
El día, ya no lo sé
-sí lo sé, mas no lo digo-.
Esta rosa fue testigo.
De tus labios escuché
la más dulce melodía.
Esta rosa fue testigo:
todo en tu ser sonreía!
todo cuanto yo soñéde ti,
lo tuve conmigo...
Esta rosa fue testigo.

En tus ojos naufragué
donde la noche cabía!
Esta rosa fue testigo.
En mis brazos te oprimía,
entre tus brazos me hallé,
luego hallé más tibio abrigo...
Esta rosa fue testigo.

Tu fresca boca besé
donde triscó la alegría!
Esta rosa fue testigo.
de tu amorosa agonía
cuando del amor gocél
a vez primera contigo!
Esta rosa fue testigo.

"Esta rosa fue testigo"
de ése, que si amor no fue,
ninguno otro amor sería.
Esta rosa fue testigo
de cuando te diste mía!
El día, ya no lo sé
-sí lo sé, más no lo digo-.
Esta rosa fue testigo.

León de Greiff

lunes, 23 de marzo de 2009

1996

Era un viernes... cansado de clase saliamos para la reunión de siempre. Yo apenas te distinguía, además, andabas con ese tipo. Cuando propusieron irse de rumba en grupo me pareció genial! Ah, por fin compartir en otro ambiente no académico! Pero que vaaa! Solo bastó cruzar las puertas de la U para que cada uno se fuera emparejando y quedasemos como un par de... nosotros dos. Solo hasta ese instante me pude fijar en tus hermosos ojos oscuros, melancólicos y algo sombríos, pero con la fuerza de la vida brotando en ellos. Tu delgadez, tu sonrisa tierna, casí tímida, tus buenas maneras y tu charla continua hicieron de esa que prometía ser una aburridora caminata un paseo sin igual. yo no podía creer que hasta ahora te veía, que no te hubiera tenido en cuenta, en fin que te hubiera ignorado. Cómo podía haber sido tan tonto de no ver el hombre mas interesante del grupo y justo a mi lado!

Los demás se contoneaban sibilantes al son de la música pero tu me tenías a tu merced con tu mirada y tu sonrisa. Mi cabeza se mecia suavemente al ritmo de tus palabras y se arrullaba con la cadencia de tus labios. Decidimos irnos y ah feliz coincidencia, nos servía la misma ruta de bus! De nuevo conversación fluida, plena de risas, de sueños, de rafagas en el pecho, de vientos en las orejas y de aromas de mar. Era hora de bajarme y por alguna razón que nunca entenderé se me escapó un guiño hacia ti.

Llegué a casa y no hice mas que esperar sentado a que el teléfono sonara para saber que habías llegado bien, para oir tu voz y para escuchar de nuevo de tus dulces labios un buenas noches, pero gané algo mas, una cita para ir a ciclovía el siguiente domingo.

Muy a las 7 am estaba yo esperándote. Como siempre llegaste a tiempo. Te veías espectacular con esta pantaloneta y tu cuerpo delgado. Hasta ese momento nunca me pareció mas hermoso. Eras un rayo de luz en la mañana, una brisita refrescante, un trocito de mermelada, en fin... eras tu. Iniciamos el recorrido, despacio, sin afanes, paseando y pedaleando como si las nubes nos guiaran. Dos veces estuve a punto de chocar por dejar que mis ojos navegaran en los tuyos, pero nada grave pasó y pues ... mala suerte para mi amada madrecita ese día.


Cuando retornabamos, se estropea la cadena, quedando hechos un mar de grasa y para colmo comienza a diluviar. Propuse que pararamos en mi casa para secarnos y tomar algo caliente. Entramos con sigilo, casi con miedo; a cada roce de nuestras manos la tensión se podía sentir, sobre todo cuando nos dimos cuenta que estabamos solos. Subimos a mi cuarto, te ofrecí ropa seca y procedí a sacar para los dos. Nos quedamos mirando, por unos instantes, el deseo reprimido, el calor de la tarde, el latir fuerte... pero de alguna manera decidimos que nada iba a pasar. Cada uno se dió la espalda mientras el otro se cambiaba de ropa. Luego, un tibio, largo y tierno abrazo nos unió desde ese día.

sábado, 21 de marzo de 2009

Rinconcito de poesía

LOS HERALDOS NEGROS
(1918)



Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé.
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!

César Vallejo
(Perú, 1892-Paris, 1938)

Les fleurs du mal




Como escribir de ti? Me lo he preguntado mil veces. ¿Cómo hablar de único hombre que he amado y que ya no está a mi lado? ¿Cómo narrar sin perder detalle todos los años que pasamos juntos? ¿Cómo ser honesto y respetar tu sentir y el mio cuando nos dijimos adios? Todas estas son preguntas que me rondan y que evito porque para muchas, aún no tengo respuesta.

Es esta la razón de esta larga espera, la razón del instante detenido en el tiempo que se ha convertido en una eternidad. Llegado a ti, no he podido continuar, es como si el renglón desapareciese en un inmenso desierto de blanco en el papel.

Eres mi fantasma personal, aquel que ronda mis tardes, que extraño en mi lecho, aquel cuyo corazón ya no late, aquel que me mira con el fragor del frio muerto, aquel que fue amor, amigo, amante y hasta amargura.

Ya las calles no me hacen daño, ya los parques no gritan tu nombre, ya la música no llora tu ausencia. Ahora simplemente ya no estás.

Y si al final del camino la vida no te encuentra triunfante, que por lo menos te encuentre luchando!